Las tres nuevas crías son resultado del trabajo de reintroducción de especies extintas o en peligro

07 mar 2021

La Fundación Rewilding Argentina, heredera del legado de Tompkins Conservation (Ver en este mismo número de Más Azul, “El sueño de los Tompkins”), no deja de darnos buenas noticias. Ahora han anunciado el nacimiento de los tres primeros pichones de muitú, un ave de gran porte extinta en el territorio de Iberá desde hace medio siglo.

El muitú o pavón muitú (crax fasciolata), conocido también como mamaco y mutum, es una especie de ave galliforme de la familia de los crácidos, que habita los bosques del noreste de Argentina, este de Bolivia y centro de Brasil y Paraguay.

Es considerada una de las familias más amenazadas de la región. Incluye a las pavas de monte y las charatas. Casi la mitad de las especies de cracidae  sufren algún grado de amenaza de extinción debido a la destrucción de su hábitat por deforestación y la cacería.

Se trata de una pava de monte de gran tamaño que puede pesar hasta 3 kilos. El macho es negro con pico amarillo, la hembra barrada y ambos se destacan por una notable cresta en su cabeza.

La recuperación del muitú es parte del Proyecto Iberá de reintroducción de especies extintas o en peligro.

Tal como señala la Fundación Rewilding, el muitú se encuentra categorizado a nivel global como especie “vulnerable” y de “alta prioridad de conservación” por su importante rol ecológico. En Argentina, está considerada en peligro de extinción debido a la drástica reducción de sus poblaciones y la destrucción de sus áreas de ocupación.

De hecho, se estima que el número de animales no superaría los 2.500, que ocupan los bosques de Formosa y Chaco, dos provincia argentinas que se caracterizan por liderar en su país, los procesos de deforestación y tala irracional con amparo y complicidad de sus gobernantes (Ver Más Azul n° 12, sept. 2020, “Avanza la deforestación en el Gran Chaco”). En el resto de territorios que históricamente ocupaban se habían extinguido hace medio siglo.

Su importancia para la biodiversidad proviene de ser una especie principalmente frugívora que se alimenta de frutos caídos, brotes y semillas, e incluso de flores e invertebrados. Como otros crácidos, el muitú tiene la capacidad de dispersar las semillas de árboles con frutos carnosos, especialmente aquellos de gran tamaño que no pueden ser ingeridos por otras aves o mamíferos, y son predadoras de semillas duras por la acción digestiva de sus estómagos.

Es por ello, que cumple un rol clave en el mantenimiento de las funciones ecológicas y la biodiversidad de los bosques que habitan, pudiendo intervenir en procesos de regeneración y restauración de los bosques.

PRODUCIR NATURALEZA

Es uno de los valores y objetivos que se plantea el equipo de la Fundación Rewilding. En el marco del proyecto de reintroducción de especies en los esteros del Iberá (Corrientes-Argentina) en febrero pasado, nacieron los tres primeros pichones de muitú, en el sector conocido como ‘Yerbalito’,

El retorno del muitú comenzó a gestarse en 2019, cuando arribaron los primeros ejemplares desde Refugio Bella Vista, ubicado en la localidad de Foz do Iguaçu que gestiona la empresa binacional Itaipú. Tras un período de chequeos y cuarentena y su aclimatación en grandes corrales de presuelta, con que cuenta el Proyecto Iberá de la Fundación, las aves fueron liberadas a finales de enero de 2020.

El primer sitio de liberación elegido fue Rincón del Socorro, la reserva privada de Conservation Land Trust (CLT). Esta reserva resguarda la mayor superficie de bosques en categoría de ‘conservación estricta’ de la Reserva Provincial Iberá, y linda con el extenso Parque Provincial Iberá, también con categoría de ‘conservación estricta’.

Las nuevas crías de muitú en Iberá tras medio siglo de desaparición: el trabajo de Fundación Rewilding.

Ello ha permitido que, en los últimos años, los sectores boscosos de la Reserva Rincón del Socorro tuvieran una notable recuperación al desaparecer la explotación ganadera, la deforestación y los fuegos frecuentes. Esas condiciones favorables permiten que el muitú tenga nuevamente disponibilidad de un hábitat propicio con ausencia de amenazas, lo que el equipo de Rewilding evaluó como de alto potencial para el proyecto experimental de reintroducción de muitú en Iberá.

Dos de las parejas reintroducidas produjeron huevos que eclosionaron en febrero,  con la buena nueva de tres activas crías que rápidamente abandonaron el nido aunque permanecerán con sus padres durante varias semanas hasta que empiecen a valerse por sí mismos.

La oportunidad de recuperar uno de los grandes dispersores de biodiversidad como el muitú permitirá no solo recuperar la especie sino contribuir a regenerar los bosques. Con la desaparición de estas especies no hay quien disperse las semillas, los árboles ven limitada su reproducción y la biodiversidad de selvas y bosques se empobrece.

Las crías permanecen con sus padres durante varias semanas hasta valerse por sí mismos.

La vuelta del muitú al Iberá contribuye a mejorar la crítica situación de conservación que posee esta especie, recupera su rol ecológico de regenerador de bosques y aporta al desarrollo local, consolidando a Parque Iberá como un destino turístico de nivel internacional para la observación de fauna silvestre.